Nadie dijo que fuera fácil…
…y me queman esta noche un poquito los ojos. Casi que hubiera preferido vivir en el tiempo de las palomas mensajeras porque las nuevas tecnologías, la luz de la pantalla del ordenador y el móvil me queman. En esa época seguro que todo era más romántico, y si no lo era, las sorpresas eran sorpresas y las malas noticias se hacían esperar tanto como a la paloma le diese la gana entretenerse por el camino.
El caso es que creo que en los tiempos que corren, hemos perdido el norte…
Hoy hace 20 días que llegué, no 20 años que es lo que parece y mi inglés va mejorando poco a poco, pero en mi habitación tengo dos ventanas:
una por la que veo el jardín
y otra por la que os veo a vosotros
Y si el principio de estas palabras no os ha gustado, no os preocupeis que lo arreglo ahora mismo: a esta forma de comunicarme le falta vuestra piel, vuestros ojos y vuestra sonrisa por eso en días dificiles para mi, la odio. Sin embargo cada día cuando me despierto o me acuesto y tengo unas palabras de alguno de vosotros, me comería el ordenador a besos porque aquí dentro os tengo a todos.
Bueno, esta noche sólo quería contaros eso, bueno, la verdad es que esta noche solo quería desahogarme y que cada persona que lea mis palabras entienda lo que quiera o lo que necesite entender de mi.
Adoro el lenguaje de los signos
Cuántas veces he pensado: este guiri que no se entera de nada!!! Y qué diferente cuando la guiri de repente eres tu.
Bueno, hoy hago dos semanas en Dublín y, perdonad por no escribir antes, pero me estaba aclimatando. Efectivamente, “aclimatando” porque el tiempo aquí es una verdadera maravilla. Es asombroso pero en un solo día pasan las cuatro estaciones del año. Os cuento. Amanece casi siempre soleado, depués se empieza a nublar, más tarde comienza el viento hasta que llueve y si te esperas un poco más es capaz hasta de nevar.
Os he dicho aclimatando porque hoy es el primer día que no tengo frio aquí, así es que creo que lo he conseguido (supongo, mañana me pelo otra vez).
Ay, que bonito es decir “me pelo” porque aquí lo tengo complicado, ya no digo ni tacos porque se muy pocos, tranquilos por ahora…
¿Sabeis lo que estoy haciendo ahora? Escucho a Fito, es que echo de menos muchas cosas y a todos los que leeis este mensaje, qué deciros que no sepais, que os extraño, que se me hace dificil despertarme cada mañana sabiendo que no estais aquí, que no os puedo ver. Pero no os preocupeis es solamente físico, porque sé que pensais en mi como yo en vosotros.
Vale, vale ya voy. Mi inglés? Pues no lo se, es más probable que lo vais vosotros antes que yo (pa los que se enteren de algo). En serio, cada vez mejor. Aunque no os lo creais la gente me entiende y yo a ellos cada vez mejor.
Tengo una familia increible y me tratan como si hubiera vivido aquí toda la vida. Cuando llegué Bob, el padre fue a buscarme al aeropuerto. La situación, os la podeis imaginar, yo, con cara de tonta y de repente, alguien me dice: Elisabeth? y yo digo: Sí. Me hubiera ido con cualquiera porque no sabía quien era, pero no, era él. En casa me estaba esperando Suzanne, la madre que me hablaba y yo con el labio y la ceja totalmente subido (aún siguen así, para los que podeis cerrar los ojos y verme). Y al día siguiente las niñas que me dan besos, abrazos… y me hablan y hablan y hablan y yo…ya os imaginais.
Bueno trabajo tres horas por la mañana y tres por la tarde y, al principio, el resto del día, interminable. Ahora mucho mejor, paseo, veo la tele, escucho la radio, voy a clase y el sábado, mi primera guirifiesta. Que qué tal? Bueno, prefiero las vuestras.
Tengo otras cosillas que contaros pero lo haré poco a poco para no cansaros.
Os preguntaréis que pasa con el titular, pues lo que dice, adoro el lenguaje universal de los signos en Dublín.